martes, 27 de octubre de 2009

GRACILIANO


NOMBRE COMPLETOGraciliano Luis 
FECHA DE NACIMIENTO1898
LUGAR DE NACIMIENTOSanta Cruz de Tenerife (Canarias)
DEMARCACIÓN Delantero  
CLUB DE PROCEDENCIACD Tenerife
TEMPORADAS EN EL CLUB1 (1928-29)
PARTIDOS12
GOLES2
CLUB DE DESTINO-
EQUIPO ACTUAL Retirado (Fallecido el 22-06-1980)

Graciliano Luis nació en la isla de Tenerife (Canarias), en los últimos años del siglo XIX. Jugó como delantero, en las primeras décadas del futbol en nuestro país. En su isla natal defendió los colores de varios equipos, especialmente los del Real Unión y del C. D. Tenerife. Como otros muchos jugadores tinerfeños, Graciliano corrió también la aventura peninsular y fichó por el Real Club Celta de Vigo, como también lo hicieron en su misma época otros dos canarios, Cárdenes y Espinosa, precursores, del gran Celta de “los canarios” de los primeros años de la década de los 40.

Jugó para el Celta, entre 1928 y 1929, formando delantera con míticos jugadores célticos como Polo, Reigosa, Chicha, Rogelio o Eguía. Aunque no disputó demasiados encuentros con el Celta, entró para siempre en la historia del club vigués, pues el 30 de diciembre de 1928, se convertía en el primer jugador que hacía un gol en el estadio de Balaidos, al anotar el primer gol de la goleada céltica (7-0), frente al Real Unión de Irún, en el partido de inauguración del estadio vigués. Era un día invernal, a media tarde, y el Celta formó con Lilo, Cabezo, Pasarín, Paredes, Cárdenes, Vega, Reigosa, Chicha, Rogelio, Polo y Graciliano.

A principios de 1929, Graciliano participó con el Celta en el torneo llamado promocional, del que había de salir un equipo para ocupar la plaza vacante entre los diez clubes que iban a componer la recién creada primera división.


El Celta, con Graciliano en el equipo, pasó la primera eliminatoria frente al Sporting, pero cayó en semifinales frente al Sevilla, conformándose con debutar en Segunda división, en el recién estrenado campeonato español de liga.

Tras dejar la práctica del futbol, Graciliano ejerció como entrenador. Allá por el año 1939, era el preparador del histórico club tinerfeño Iberia. En aquellas fechas, el periódico tinerfeño “El Día”, publicaba una nota firmada por el propio Graciliano, donde justificaba su cese como técnico:

«Por una crisis de disciplina, tolerada en mi Club, he dimitido. Mi concepto de disciplina traté de concretarlo en unas cuartillas que leí a mis muchachos (...) Dije que la disciplina es el deporte y el deporte es máquina de salud, sujeta a un ritmo y a unas exigencias que precisamente se contienen en la disciplina. Dominio del músculo y de la voluntad; perfeccionamiento. La victoria es sólo brillante corolario, colocado en la meta. Mis muchachos lo han olvidado. El presidente, también (...) Con el Campeonato encima, a unos señores se les ocurre no jugar, no entrenarse. El presidente asiente y el Club causa defección en un campo amigo. La moral del entrenador sufre y el entrenador dimite». Tras esas palabras se esconde una dignísima lección, para los millonarios profesionales y dirigentes del balompié actual.

Graciliano Luis falleció a los 82 años de edad, en Santa Cruz de Tenerife, el 22 de junio de 1980.







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