| NOMBRE COMPLETO | Diego da Silva Costa | ![]() |
|---|---|---|
| FECHA DE NACIMIENTO | 7 de octubre de 1988 | |
| LUGAR DE NACIMIENTO | Sao Paulo (Brasil) | |
| DEMARCACIÓN | Delantero | |
| DORSAL | 17 | |
| CLUB DE PROCEDENCIA | Sporting de Braga | |
| TEMPORADAS EN EL CLUB | 1 (2007-08) | |
| PARTIDOS | 28 | |
| GOLES | 6 | |
| CLUB DE DESTINO | Albacete Balompié | |
| EQUIPO ACTUAL | Sin equipo |
Diego Costa es un delantero extraño que hasta los 16 años no se puso la camiseta de ningún equipo y limitaba su fútbol a las calles de Lagarto, el pueblo de Brasil en el que se crió antes de que su familia se marchara a la ciudad paulista. Entonces comenzó a jugar en un equipo local, en un Barcelona, el de Ibiuna. No pasó por ningún equipo infantil o alevín, sino que llegó directamente a la cancha de los profesionales y sin el bagaje que da vivir el fútbol de club desde la infancia. "Jugaba en la calle, en mi pueblo, con la gente más grande, y hasta que fui a São Paulo no empecé a jugar en un equipo como profesional. Nunca estuve en el fútbol de base y esa formación es importante, por eso yo he hecho mal algunas cosas", cuenta Diego Costa.
Su primer equipo profesional sería el Sporting de Braga portugués, que cedería al futbolista al Peñafiel en 2006, jugando en la segunda división del país vecino. En el mercado invernal de la temporada 2006-07, el Atlético de Madrid ficharía a Diego Costa y lo cedería al Sporting de Braga, con quién jugaría la Copa de la UEFA, marcando su primer y único gol con el equipo portugués en una eliminatoria ante el Parma italiano. En Liga, disputaría 7 partidos sin llegar a marcar ningún gol.
En el verano de 2007 se incorporó a la disciplina atlética, con quién realizaría la pretemporada y disputaría varios partidos amistosos, entre ellos el Trofeo Ciudad de Vigo, que ganaría el conjunto colchonero en los penaltis después del 0-0 que mostraba el electrónico tras los 90 minutos de partido. Despues, fue cedido al Celta. En Vigo disputaría un total de 28 partidos, anotando 6 goles. Diego Costa mostraría en Balaídos las dos caras de su fútbol. Por un lado, demostró ser un jugador muy habilidoso con el balón en los pies, rápido e incisivo con la portería contraria aunque falto de gol, pero sobre todo pasará a la historia celeste por ciertas actitudes antideportivas que no gustaron nada a la afición.

