
| Ficha del jugador | |||
|---|---|---|---|
| Nombre completo | Aleksandr Vladimirovich Mostovoi | ||
| Fecha de nacimiento | 22 de agosto de 1968 | ||
| Lugar de nacimiento | San Petersburgo (Rusia) | ||
| Demarcación | Centrocampista | ||
| Club de procedencia | Strasbourg (Francia) | ||
| Temporadas en el club | 8 | ||
| Partidos | 235 en liga, 35 en Europa | ||
| Goles | 55 en liga, 12 en Europa | ||
| Club de destino | Alavés | ||
| Equipo actual | Retirado | ||
Comenzó su carrera deportiva en las secciones inferiores del CSKA de Moscú. Posteriormente con 16 años fichó por el Spartak. Allí saltó a la fama tras un partido en el que la figura del Zar emergió con fuerza. Fue en concreto ante el Metallist, conjunto al que le hizo un gol antológico tras regatear a seis rivales dentro del área. Permaneció en el Spartak cuatro temporadas, hasta que en 1991 se marchó al fútbol luso para jugar en las filas del Benfica.
Allí obtuvo la nacionalidad portuguesa, pero los problemas tanto deportivos como extradeportivos, impidieron que el bueno de Mostovoi desplegara su impresionante juego en las filas del Benfica.
Con la selección rusa debutó el 28 de octubre de 1992, contra Luxemburgo en Moscú. El partido, correspondiente a la clasificación para el Mundial 94, concluyó con una victoria rusa por 2-0. Una lesión le impidió acudir a la Eurocopa de Suecia 92 y disputó el Mundial de Estados Unidos 94, en el que jugó un partido, contra Suecia. Disputó también la Eurocopa de 1996.

En 1996 el Celta se hizo con sus servicios por 325 millones de pesetas. Su debut en la Liga española se produjo el 22 de septiembre de 1996, en un Celta-Betis (0-2). Su adaptación al conjunto gallego al principio no fue del todo buena y es que el carácter del ruso le jugó más de una mala pasada y tuvo muchos problemas en el seno de la plantilla viguesa. Afortunadamente para el fútbol, el Zar resurgió cual "Ave Fenix" y se convirtió en el amo y señor del juego del conjunto gallego y en el máximo ídolo de una afición viguesa que por fin disfrutaba con el fútbol del crack ruso.
Su etapa en el Celta resultó, simple y llanamente, memorable. Llegó a un equipo modesto que intentaba asentarse en Primera, y, de la mano de una escuadra fantástica, consiguió alzarlo a los altares del fútbol, aunque sin llegar nunca a tocar el cielo. Con Víctor Fernández en el banquillo, y rodeado de extraordinarios compañeros como Karpin, Revivo, Mazinho, Makelele o Salgado, Mostovoi comandó al Celta por los senderos de la grandeza futbolística. Fue el abanderado de un conjunto que practicaba un futbol hermoso, preciosista, valiente, sin trampa ni cartón. El objetivo siempre era la meta contraria, y el camino era el balón. Un balón que idolatraba a su amo, a Mostovoi. El ruso era quien marcaba el tempo, quien ponía la gota de calidad, la guinda a un pastel que previamente se encargaban de cocinar Mazinho y compañía.
De sus botas salía magia, ese pase imposible, ese gol impensable. No era un hombre rápido; su velocidad no estaba en las piernas, sino en su cabeza, la cual siempre dibujaba la jugada perfecta. Su regate en parado, con los pies clavados en el suelo y un simple movimiento de cadera, le sirvió para desarbolar a muchas defensas rivales. Su golpeo de balón, el cual mostraba en esas faltas a la escuadra contraria o en esos centros milimétricos, permitió a Balaídos celebrar muchos goles. Incluso con la cabeza también mostraba destreza, y sino véase sus dianas a Real Madrid y Real Sociedad en la temporada en la que se consiguió la tan anhelada clasificación para la Champions League.

En nuestro recuerdo siempre quedarán esos partidos memorables en los que nos hizo sentirnos orgullosos de ser del Celta. Esos goles al Real Madrid, Barcelona, Benfica, Liverpool, Aston Villa o Deportivo. Esos derbys en los que establecía un duelo directo con Djalminha por la hegemonía del fútbol gallego. Todas esas tardes de gloria que nos dio y que ahora tanto echamos de menos.
No obstante, la historia de Mostovoi en el Celta no fue totalmente de color de rosa. Siempre formará parte del lamento general del celtismo el hecho de que la generación que él comandaba nunca hubiese alzado un título. Tuvo su gran oportunidad en varias ediciones de la Copa de la Uefa , pero sobre todo en la final de la Copa del Rey en Sevilla, donde un majestuoso gol suyo a los cinco minutos nos hizo soñar con verle levantar el primer trofeo del celtismo. Pero el fútbol se portó mal con Mostovoi y sobre todo con el Celta. Esa es una deuda que aún nos queda por cobrar.
Otro de sus puntos negros fue su marcha. La temporada de la Champions que él tanto había deseado acabó en la tragedia del descenso. El ruso tuvo un enfrentamiento con la grada y se borró de los últimos partidos. Asimismo, cuando se confirmó la caída del equipo al infierno, decidió marcharse al Alavés. No fue un gesto bonito.
Sin embargo, es mejor acordarse de la multitud de cosas buenas que aportó a nuestro equipo, en lugar de los pocos episodios negativos que vivió. Siempre tuvo un carácter fuerte que lo hacía en ocasiones incomprendido para reducidos sectores de la afición. En general, mientras en otros campos era silbado y odiado (especialmente en Riazor), en Balaídos era coreado constantemente como el mayor de los héroes.
Una lesión de pubis le "persiguió" entre el tramo final de la temporada 98/99 (no pudo jugar las dos últimas jornadas) y el inicial de la 99/00 (se perdió los dos primeros partidos). Al no surtir efecto el tratamiento conservador que se le aplicó, el 14 de julio de 1999, en plena temporada, fue operado. Jugó su partido 100 en la Liga española el 19 de septiembre de 1999. Fue un Celta-Rayo Vallecano (0-1).Fue elegido en el once ideal de la Asociación de Revistas Europeas de Fútbol (World Soccer, Kicker, France Football).
TRAYECTORIA
1986–1991 Spartak Moscow
1992–1993 Benfica
1993–1994 Caen
1994–1996 Strasbourg
1996–2004 RC Celta de Vigo
2005 Alavés
ESTADISTICAS CON EL CELTA
LIGA -- C.EUROPEAS
1996-97: 31/5 -- -/-
1997-98: 34/8 -- -/-
1998-99: 33/6 -- 7/2
1999-00: 26/6 -- 7/2
2000/01: 30/9 -- 7/2
2001-02: 30/10 - 1/3
2002-03: 27/5 -- 4/1
2003/04: 24/6 -- 9/2
TOTAL: 235/55 -- 35/12
REPORTAJE SOBRE SU CARRERA EN CANAL PLUS LIGA
ESTADISTICAS CON EL CELTA
LIGA -- C.EUROPEAS
1996-97: 31/5 -- -/-
1997-98: 34/8 -- -/-
1998-99: 33/6 -- 7/2
1999-00: 26/6 -- 7/2
2000/01: 30/9 -- 7/2
2001-02: 30/10 - 1/3
2002-03: 27/5 -- 4/1
2003/04: 24/6 -- 9/2
TOTAL: 235/55 -- 35/12
REPORTAJE SOBRE SU CARRERA EN CANAL PLUS LIGA
3 comentarios:
Éste ha sido el jugador más grande en la historia del Celta. Con él al mando el equipo celeste ha conocido sus mejores años: buen fútbol, club querido en la Liga española, y con un nombre -seguido y respetado- en Europa. Buen distribuidor de juego, buen llegador, excelente técnica, buen disparo, mucho carácter, líder dentro y fuera del campo.
Cuando le marcó aquel gol al Zaragoza en la final de Copa en Sevilla fue cuando más cerca ha estado el Celta de ganar un título que habría hecho justicia a la trayectoria del equipo en aquellos años.
¡Qué grande el Zar Mostovoi! ¡Qué digno capitán de nuestro Celtiña!
El mejor jugador del Celta. Lastima que por su caracter no llegara a ser mas aun pero eso fue lo que hizo que se quedara en Vigo gran parte de su carrera. Recuerdo que lo queria el Barça y el Madrid entre otros grandes pero por su actitud en el campo se negaron al final! mejor para el celtimos poder disfrutar mas años de este fenomeno!
saludos y felicidades por este gran blog
The number one. Que grande Mosto. Dende que se retirou do Celta ver o futbol empezou a facerseme aburrido. Bueno no, esos 10 minutos que xogou co Alaves, 1 gol mas 1 tiro ó longueiro non estiveron mal.
Publicar un comentario en la entrada